NUTRICION PARENTERAL
debe administrarse a través de un catéter colocado en una vena central, ya que la solución hipertónica puede ser rápidamente diluida en un sistema de flujo alto.

La nutrición parenteral parcial y a corto plazo puede realizarse a través de una vena periférica, cuando la mayor parte de la energía se aporta en forma de soluciones grasas isotónicas; la nutrición parenteral total a largo plazo, utilizando glucosa como principal fuente de energía, debe administrarse a través de un catéter colocado en una vena central, ya que la solución hipertónica puede ser rápidamente diluida en un sistema de flujo alto. La localización preferente para la infusión venosa central es la vena cava superior.

Los catéteres centrales introducidos por vía periférica son la opción más barata para la nutrición parenteral a corto plazo. Los receptáculos con puertas de entrada y los que se implantan haciendo un túnel subcutáneo han de ser insertados en el quirófano y son más estables para su utilización a largo plazo. Los catéteres centrales deben cambiarse cuando esté clínicamente indicado; los cambios sistemáticos resultan caros y arriesgados. Las soluciones de clorhexidina son un antiséptico local más eficaz que el yodo o el alcohol. Aunque los apósitos transparentes son útiles para estabilizar los catéteres y permiten observar con facilidad la piel de la zona, la incidencia de septicemia relacionada con el catéter es mayor con ellos que con los apósitos tradicionales de gasas secas; se están investigando apósitos transparentes más modernos que retienen menos la humedad. Los catéteres de Silastic o poliuretano producen menos complicaciones que los de cloruro de polivinilo. Diversos tipos de sistemas sin agujas emplean válvulas centradas, pero los índices de contaminación son mayores con estos sistemas cuando se utilizan para la nutrición parenteral a largo plazo.

